A principios de 1500, el explorador italiano, Américo Vespucci, introdujo en Europa el uso de las hojas de coca que tradicionalmente utilizaban los Incas.

Las culturas indígenas de la región andina llevaban siglos utilizando la hoja de coca, masticándola como remedio para aliviar el hambre, la fatiga y la tristeza. Aunque a los exploradores españoles inicialmente no les parecía bien su uso, se dieron cuenta rápidamente de cómo ayudaba a sus trabajadores esclavos a trabajar a grandes alturas en las minas de plata y, finalmente, cedieron. Más allá de sus efectos estimulantes, la hoja de coca es rica en vitamina B y ayuda a estabilizar el azúcar en la sangre. En los siguientes siglos, se utilizaron las hojas de coca en Estados Unidos y Europa, principalmente en forma de tés y chicles, pero de manera muy limitada.

El uso de la coca cambiaría cuando un científico alemán sintetizó por primera vez la cocaína en 1856, aunque no estaría disponible comercialmente como medicamento sino hasta tres decenios después. A finales del siglo XIX, el uso más conocido de la cocaína era el Vin Mariani, un tónico de vino tinto de Burdeos que inicialmente requería receta médica, pero que rápidamente se convirtió en un remedio común para aliviar todo tipo de molestias, e incluso fue utilizado por Thomas Edison y Ulysses Grant. La mayoría de los estadounidenses saben que la Coca Cola usó pequeñas dosis de la droga en su bebida entre 1886 y 1900, aunque la empresa lo niega hasta el día de hoy.

Algo que es mucho menos conocido es que, aproximadamente al mismo tiempo, la compañía farmacéutica Parke-Davis comenzó a comercializar y vender la droga por sí sola en formas fumables, en polvo para aspirar e inyectables, bajo el argumento de que podría “reemplazar los alimentos, hacer valiente al cobarde… y hacer insensibles al dolor a aquéllos que lo sufren.” A principios del siglo XX, al igual que la morfina, la cocaína se vendía en las farmacias bajo receta y como drogas de patente, y rápidamente se convirtió en un remedio popular para la fiebre del heno y la sinusitis. El padre de la psicología moderna, Sigmund Freud, incluso experimentó con la cocaína y la usó para tratar la depresión de sus pacientes, entre ellos, su amigo Ernst von Fleishl que desafortunadamente se volvió adicto y más tarde murió de sobredosis de cocaína. Freud más tarde abandonó el uso de la cocaína y de otras drogas con fines de tratamiento conforme fue introduciendo el psicoanálisis, su terapia recién ideada.

Inicialmente, la comunidad médica proclamó su enorme interés por el uso de la cocaína, el cual fue reemplazado por preocupaciones cada vez mayores de que muchos usuarios se volvían paranoicos, adictos e incluso violentos. Hacia 1900, había más de 250,000 drogadictos en los Estados Unidos, entre ellos adictos a la cocaína, la morfina y el opio. En 1907, el Estado de Nueva York trató de limitar la cantidad de cocaína disponible por medio de recetas médicas, pero, aun así, las ventas en el mercado negro continuaron prosperando. En 1910, el presidente Taft se vio obligado a presentar un informe al Congreso dadas sus preocupaciones por el uso de la cocaína, advirtiendo al público estadounidense que la cocaína era el problema de drogas más grave que había enfrentado los Estados Unidos hasta ese momento.

Fue muy complicado reducir el acceso relativamente fácil a la cocaína por medio de recetas médicas y a medicamentos de patente que contenían la droga. Esto comenzó a cambiar sólo después de que el gobierno estadounidense prohibiera la cocaína (junto con el opio) para uso no médico a través de la Ley Harrison Antinarcóticos de 1914. Tomaría varios decenios más para lograr que los lugares como la ciudad de Nueva York vieran una reducción significativa en el abuso de la cocaína. En las décadas siguientes, el uso de la cocaína era ya prácticamente inexistente y se limitaba sólo a ciertas élites económicas, principalmente entre los famosos de Hollywood y sus grupos, mientras que a principios de la década de 1950 las anfetaminas se convertirían lentamente en el estimulante predilecto de otros grupos marginales, principalmente los Beatniks.

Información adicional

 

Posted by Anaïs Faure